Aval bancario inmobiliario: funcionamiento, costes y condiciones

knnargentina • 2 de septiembre de 2026

El aval bancario es una garantía que puede solicitarse en determinadas operaciones inmobiliarias, especialmente en contratos de alquiler.

Su objetivo es ofrecer al propietario una mayor seguridad frente a determinados incumplimientos económicos.

Sin embargo, para el inquilino supone asumir determinados costes y compromisos.


¿Cómo funciona?

El banco se compromete a responder frente al propietario cuando se produce un incumplimiento incluido dentro de las condiciones del aval.

No se trata de una garantía ilimitada. El documento debe establecer qué obligaciones cubre, cuál es el importe máximo y durante cuánto tiempo permanece vigente.


¿Quién lo solicita?

Normalmente es el inquilino quien solicita el aval a su entidad financiera.

El banco estudiará su solvencia antes de aceptarlo. Puede analizar ingresos, estabilidad laboral, endeudamiento, patrimonio y otros elementos económicos.

La entidad no está obligada a conceder el aval simplemente porque el propietario lo solicite.


¿Cuánto cuesta?

El aval puede generar diferentes gastos. La entidad puede cobrar comisiones relacionadas con el estudio, formalización o mantenimiento.

Además, en determinadas operaciones puede exigir una contragarantía, como mantener bloqueada una cantidad de dinero.

Por este motivo, el inquilino debería preguntar previamente cuánto le costará y durante cuánto tiempo tendrá sus fondos comprometidos.


¿Qué ocurre si hay un impago?

Si el incumplimiento está cubierto por el aval, el propietario podrá reclamar a la entidad en los términos establecidos.

Pero el pago del banco no significa que la deuda desaparezca para el inquilino. La entidad podrá reclamar posteriormente al cliente las cantidades que haya abonado en su nombre.


¿Funciona igual que un seguro de impago?

No. Son mecanismos diferentes.


El seguro de impago funciona mediante una póliza y unas coberturas determinadas, mientras que el aval implica el compromiso de una entidad financiera bajo las condiciones establecidas.


Además, en los alquileres de vivienda habitual existen límites legales respecto a las garantías adicionales que puede exigir el arrendador.

En Moderna Gestió Immobiliària recomendamos revisar siempre el importe, duración, cobertura y costes antes de aceptar un aval. Una garantía correctamente definida debe proporcionar seguridad al propietario y transparencia al inquilino.


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