Obligaciones del vendedor: ¿debo vaciar mi vivienda?
Una de las dudas más frecuentes a la que nos enfrentamos en Moderna Gestió es si los propietarios están obligados a entregar la casa vacía.

Vender una vivienda implica mucho más que poner un anuncio y esperar a que llegue un comprador y una de las dudas más frecuentes a la que nos enfrentamos en Moderna Gestió Immobiliària es si los propietarios están obligados a entregar la casa vacía. La respuesta legal es clara: no existe una obligación de vaciar la vivienda, pero sí hay aspectos que se deben cumplir para garantizar una venta transparente y sin problemas.
En primer lugar, si la vivienda se muestra amueblada o se ofrece con determinados electrodomésticos, estos elementos deben incluirse en la entrega. No se puede anunciar un piso con muebles o electrodomésticos y después retirarlos. Para evitar conflictos, lo más recomendable es que el contrato de compraventa o el contrato de arras detalle con precisión qué elementos se quedan y cuáles se llevan los vendedores.
Ahora bien, aunque no sea obligatorio, vaciar la vivienda puede ser una estrategia inteligente, sobre todo si los muebles son antiguos o si la casa necesita una actualización. Un espacio despejado suele resultar más atractivo para los compradores, facilita las visitas y permite que se visualice mejor el potencial de cada estancia. Además, puede aumentar las posibilidades de vender la vivienda más rápido y a un mejor precio.
Hay ciertos elementos que se consideran esenciales y, en general, deben permanecer en la casa: sanitarios, elementos integrados en la cocina como vitrocerámica u horno, sistemas de calefacción y electricidad en funcionamiento. Por lo demás, el propietario y el comprador pueden negociar qué incluir en la venta. Por ejemplo, algunos compradores prefieren un piso vacío para poder reformarlo desde cero, mientras que otros valoran que se mantengan ciertos muebles o electrodomésticos.
Por último, al entregar la vivienda, el vendedor debe facilitar todas las llaves, mandos y documentación importante, como el certificado de eficiencia energética, los recibos del IBI y la documentación de la comunidad de propietarios. También es recomendable dejar instrucciones de los electrodomésticos o garantías vigentes, ya que esto genera confianza y facilita la transición al nuevo propietario.
En definitiva, no estás obligado a vaciar tu vivienda, pero la transparencia y la organización son clave para una venta segura y satisfactoria, que proteja tanto al comprador como al vendedor.










