Así afecta la nueva normativa del certificado energético a las hipotecas
El mercado hipotecario ha dado un paso más hacia la sostenibilidad con la entrada en vigor de la nueva normativa sobre eficiencia energética.

Desde agosto de 2025, cualquier vivienda que vaya a ser tasada para solicitar una hipoteca debe contar con un certificado de eficiencia energética (CEE) vigente y registrado. Este requisito, que antes solo se exigía en las compraventas, ahora es imprescindible también en los procesos de tasación hipotecaria, afectando directamente tanto a propietarios como a compradores.
El objetivo de esta medida es fomentar un parque inmobiliario más eficiente y transparente. El certificado energético no solo indica el consumo de energía de un inmueble, sino también su nivel de eficiencia en una escala que va de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente). Además, incluye un informe con recomendaciones de mejora que pueden servir para optimizar el confort, reducir el gasto energético y, en muchos casos, aumentar el valor de tasación del inmueble.
Uno de los puntos más relevantes de la nueva normativa es la limitación temporal del certificado. Aunque su validez general es de diez años, para las tasaciones hipotecarias el documento no puede tener más de tres meses desde su registro oficial. Esto significa que los propietarios que quieran solicitar una hipoteca o refinanciar un préstamo deberán asegurarse de disponer de un CEE actualizado antes de que el tasador visite la vivienda. En caso contrario, la tasación no podrá emitirse, lo que puede retrasar o incluso bloquear la operación financiera.
También se establecen diferencias según el tipo de inmueble. En viviendas terminadas, es obligatorio presentar el certificado registrado; mientras que en proyectos en construcción, se aceptará la solicitud en trámite, siempre que los datos sean coherentes con el proyecto.
Por otra parte, la emisión del certificado se ha flexibilizado. Ya no está reservada exclusivamente a arquitectos o ingenieros; otros profesionales acreditados pueden elaborarlo siempre que cuenten con la formación necesaria, lo que facilita y agiliza el proceso.
En Moderna Gestió, consideramos que esta normativa supone un cambio importante: introduce la eficiencia energética como un factor determinante en la concesión de hipotecas. Contar con el certificado vigente no solo garantiza el cumplimiento legal, sino que también transmite confianza a las entidades financieras y refuerza el valor real de la vivienda. Prepararse con antelación es la mejor manera de asegurar una operación rápida, transparente y sin contratiempos.







